Notas de prensa

Mellora a competitividade prezo da economía española no segundo trimestre do ano fronte á UE-27 e a OCDE

Índice de Tendencia de Competitividade

Comercio | 11/08/2020

Este índice, cuxas reducións reflicten ganancias de competitividade, diminuíu un 0,6 % fronte á prolongando a tendencia positiva iniciada no primeiro trimestre de 2019.

En el segundo trimestre del año mejoró la competitividad española, según el Índice de Tendencia de Competitividad (ITC) calculado con el Índice de Precios de Consumo (IPC), frente a la UE-27 y la OCDE.

Este índice, cuyas reducciones reflejan ganancias de competitividad, disminuyó un 0,6% frente a la prolongando la tendencia positiva iniciada en el primer trimestre de 2019. La ganancia de competitividad se debe al descenso del índice de precios, que fue superior a la apreciación del euro frente a las divisas de aquellos países comunitarios que no pertenecen a la zona euro.

Frente a la OCDE, el ITC descendió un 0,2% por una evolución de los precios en España más moderada que en la OCDE y a pesar de la apreciación del euro frente a las principales monedas de esta zona.

En relación con los países BRICS, el ITC ascendió un 1,9% interanual en el segundo trimestre. El empeoramiento de la competitividad frente a esta zona se debió a la apreciación del tipo de cambio en un 5,5%, mientras que el índice de precios relativos disminuyó un 3,4%.

Los últimos datos del ITC calculados con otros índices de precios o costes vienen referidos al primer trimestre de 2020 y muestran pérdidas de competitividad.

El ITC medido con Índices de Valor Unitario (IVUs) empeoró frente al conjunto de la UE-27 (0,9%), debido principalmente al incremento del índice de precios relativos.

Frente a los países de la OCDE, el ITC también muestra una pérdida de competitividad (1,7%), debido igualmente al aumento de los precios relativos. El ITC calculado con Costes Laborales Unitarios (CLUs) frente a la UE-27 ascendió un 3,5% en el primer trimestre de 2020. La causa fue el comportamiento del índice de costes laborales unitarios, que ascendió un 3,3%, unido al índice de tipo de cambio que subió un 0,2%.